Referentes del sector vitivinícola de La Rioja expusieron ante autoridades provinciales la delicada situación que atraviesa una de las principales economías regionales, afectada por el incremento de los costos de producción, especialmente de la energía, la caída de la actividad y las dificultades derivadas del contexto económico nacional.
Durante el encuentro, productores y representantes de los trabajadores manifestaron su preocupación por el cierre de fincas, la paralización de tareas como la poda y el atado de viñas y el riesgo que esto representa para la continuidad de la producción y la preservación de fuentes de trabajo.
Uno de los principales planteos estuvo vinculado al fuerte aumento de las tarifas energéticas, que, según indicaron, afecta la competitividad de toda la cadena productiva. «Con energía cara es muy difícil generar trabajo», señalaron, al advertir que el impacto alcanza a productores, trabajadores, industriales y comerciantes.
Por su parte, desde el Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (SOEVA) advirtieron que el incremento del costo de vida no fue acompañado por una actualización equivalente de los salarios, lo que deteriora el poder adquisitivo de los trabajadores del sector.
En la reunión también se valoró la decisión del Gobierno provincial de volver a poner en circulación los Chachos, al considerar que la medida contribuirá a fortalecer el mercado interno, mejorar el circulante y dinamizar la actividad comercial, industrial y productiva en un escenario de retracción del consumo.
Del encuentro participaron el secretario General de la Gobernación, Ricardo Herrera; el intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria; el diputado provincial Raúl Cabral; la secretaria de Trabajo, Myriam Espinosa; la coordinadora Silvia Gaitán; representantes del sector vitivinícola, entre ellos Mario González (CARPA) y José Luis Bellia; además de dirigentes del SOEVA encabezados por César Taquia.



